No te metas con los Indefensos
Smithy quería ser un Ingeniero Bioquímico y de seguro llegaría a serlo algún día. Su capacidad de aprendizaje era enorme y con sus cortos 14 años ya estaba en último año de secundaria. En contraste con eso, la capacidad de Smithy de socializar, no era muy grande. Es decir, era escasa.
Siempre se burlaban de él por esa pequeña joroba, secuela de la polio que lastimosamente contrajo a los 9 años.
Smithy estaba harto de las burlas... del constante bullying del que era víctima, pero él sabía que sin importar lo que sufriera, tendría que aguantar sin posibilidad de hacer nada al respecto.
Algunas veces se le cruzaron por la cabeza ideas un poco drásticas sobre como acabar con su constante dolor. Podríamos decir que tantas noticias de gente muriendo debido a gente sufriendo, evitaron que actuara según lo que sentía, pero aún así, a veces ese impulso era difícil de contener. Solo bastaba con tomar un arma punzo cortante, (Smithy pensaba que para él sería imposible conseguir un arma de fuego), llevarla consigo a la escuela y ante el primer ataque...
-¡Apuñalar a todos esos malditos hijos de...!
Las palabras resonaron como tambores de guerra dentro de la cabeza de Smithy, pero ¿que podía hacer ahora que se encontraba indefenso, corriendo lo más rápido que sus piernas le permitían, intentando escapar de esos tres matones que solo querían golpearlo por haberse defendido?
Por más que lo intentaba, Smithy no podía contener esa ira por siempre. Jesse, el más grande de ese trío de idiotas, lo había seguido al salir de clases junto con sus esbirros, Mark y Tim. Mark apostaba 10 dólares a que smithy no diría ni una sola palabra, si arrancaban esa increíble tablet de su mochila y la rompían, aplastándola contra el suelo. Tim había apostado la misma cantidad a que Smithy trataría de defenderse. Pero Jesse había duplicado la cantidad. 20 dólares a que se saldría con la suya, evitaría que Smithy se defienda e incluso podría golpearlo unas cuantas veces sin que alguien lo detenga.
Smithy, ignorante de lo que sucedería, caminó tranquilamente, alejandose varias cuadras de la escuela, sin saber lo que se tenía planeado para él.
Jesee lo alcanzó a trote, tomó la mochila aún colgando de la espalda de Smithy y lo hizo girar junto con ella, lanzándolo fuertemente contra el suelo. Le dió dos fuertes patadas en el estómago para evitar que forcejee y entonces retiró la mochila de su cuerpo. La abrió rápidamente mientras Mark y Tim llegaban caminando tranquilamente por la calzada.
Tim sacó la preciada tablet y la arrojó con todas sus fuerzas contra una pared cercana.
-¡No!- Gritó Smithy mientras observaba como la pantalla de su aparato tecnológico se rompia en pedazos y éstos caían al suelo.
-¡Jajaja! ¿Qué sucede "Espalda de Burro"? ¿Se rompió tu juguetito?- Balbuceaba Tim, casi sin poder hablar debido a la risa.
Mark corrió cerca de los escombros y pisoteó todos los pedazos en el suelo, destruyendo incluso lo que ya estaba destruido.
Jesse se dirigió a Smithy y lo alzó del cuello de su polo con las dos manos:
-Eres un maldito imbécil. ¿Te crees superior a nosotros sólo porque eres un puto nerd?- Las palabras denotaban algún tipo de resentimiento. -Ahora te vamos a enseñar quién es superior a quién, deforme de mierda.
Jesse golpeó con sus puños el rostro de Smithy tantas veces como pudo. Mark y Tim lo ayudaron cuando éste cayó al suelo, propinándole una cantidad enorme de patadas por todo el cuerpo.
Smithy cubría su cabeza y rostro con los brazos, pero aún así, fue incapaz de evitar que su frágil piel se abriera y produjera pequeños cortes, de los que brotaba la sangre más oscura que alguien pudiera haber visto antes...
ADRENALINA
Tal vez fué el mismo subconciente de Smithy, el que lo impulsó a defenderse, o quizá esas ansias de vengarse de la gente que siempre lo atormentaba. Pero lo que sucedió a continuación, fue digno de admirar por cualquiera que alguna vez haya pensado: "¡YA NO MÁS!".
Smithy, con la poca energía que su cuerpo aún podía costearse, logró tomar uno de los pies de Mark, que seguía pateándolo, y lo jaló hacia adelante, logrando que Mark tropiece y caiga al lado de él.
Jesse y Tim dejaron de golpearlo debido a la sorpresa y fué entonces cuando Smithy aprovechó la oportunidad para coger la mochila al lado de él, levantarse rápidamente y propinarle un fuerte golpe a Jesse, en la espalda. Jesse cayó también. Fué entonces cuando Tim reaccionó y girando, golpeó a Smithy en el estómago, pero Smithy ya no tenía mas ganas de perder. Aguantando el golpe, devolvió uno incluso más fuerte con la mochila, directo al rostro de Tim.
Los tres matones yacían en el suelo. Y entonces, Smithy corrió.
Es así cuando llegamos al inicio inconcluso de éste relato.
¿Serían capaces éstos tres chicos problemáticos de dejar en paz a alguien que demostró su valía y se defendió? ¿Recapacitarían sobre sus actos y dejarían de molestarlo para siempre?
A veces se necesita de lecciones aprendidas para así cambiar nuestros actos. Pero también puede que no tengamos oportunidad de aprender nuestras lecciones, simplemente porque nuestro tiempo se agotó.
Smithy llegó a un bosque cercano. Esos 3 minutos corriendo parecieron una eternidad. Su cuerpo no daba más. Si era ahí donde tenía que sufrir su último castigo, al menos sabía que había perdido defendiéndose.
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Jesse estaba furioso. Entre tantas ramas no podía ver a quien lo había humillado. Mark y Tim lo seguían detrás, igual de impotentes. Pero no iban a dejar que esto quedara así. Le darían una lección a ese nerd... No... no una lección. Pensándolo bien, ¿Quién podría extrañar a esa bestia sin futuro? Tal vez, incluso estuvieran haciéndole un favor a los padres del nerd si lo desaparecían de una vez por todas.
-Vamos a matarlo- Dijo Jesse.
-Ma... tarlo? -Susurró confuso Mark.
-Sí- Afirmó Jesse. -Ese idiota tiene que pagar, no voy a dejar que nadie me humille. Si quieren irse, pueden hacerlo, pero jamás se vuelvan a cruzar en mi camino. Voy a matarlo.
Hoy Smithy Phillips muere en éste bosque.
-Pero Jesse, estás siendo demasiado impulsivo, no podemos matarlo. Nos meteríamos en problemas.- Tim intentó de convencerlo de que su idea no era buena.
Jesse volteó y sacó un puñal de debajo de su polo y lo presionó levemente contra el cuello de Tim, amenazándolo. -¿Estás conmigo o contra mi? ¡RESPONDE!
-Con-contigo... -Respondió Tim, sumisamente.
-Bien. Entonces está decidido. Tim, vé por el camino a la izquierda. No permitas que te sorprenda, no dejes que huya. ¡Y NO LO GOLPEES! Solo tráemelo. Mark, tu vé por el otro lado.
Mark y Tim asintieron y se separaron.
Dentro de la cabeza de Jesse, ideas sobre como mataría al pobre Smithy, lo inundaron por completo. Estaba absorto, pensando en todas las posibilidades que tenía de defender su orgullo.
Era un poco impulsivo, como había dicho Mark, pero a Jesse eso no le importaba. Tenía un padre adinerado, trabajaba en finanzas y era dueño de una importante firma de accionistas. Para él sería fácil salir de cualquier cargo imputado, en caso de que alguien se atreviera a acusar de asesinato al hijo de un millonario importante.
-Vas a ver cuando te coja maldito deforme. Voy a golpearte hasta que no puedas ni pestañear del dolor. Voy a apuñalarte lentamente y voy a disfrutar ver como mueres, pequeña basura de mierda. ¡Nadie se mete conmigo!- Los pensamientos de Jesse lo consumían, cuando de pronto...
ADRENALINA
Tal vez fué el mismo subconciente de Smithy, el que lo impulsó a defenderse, o quizá esas ansias de vengarse de la gente que siempre lo atormentaba. Pero lo que sucedió a continuación, fue digno de admirar por cualquiera que alguna vez haya pensado: "¡YA NO MÁS!".
Smithy, con la poca energía que su cuerpo aún podía costearse, logró tomar uno de los pies de Mark, que seguía pateándolo, y lo jaló hacia adelante, logrando que Mark tropiece y caiga al lado de él.
Jesse y Tim dejaron de golpearlo debido a la sorpresa y fué entonces cuando Smithy aprovechó la oportunidad para coger la mochila al lado de él, levantarse rápidamente y propinarle un fuerte golpe a Jesse, en la espalda. Jesse cayó también. Fué entonces cuando Tim reaccionó y girando, golpeó a Smithy en el estómago, pero Smithy ya no tenía mas ganas de perder. Aguantando el golpe, devolvió uno incluso más fuerte con la mochila, directo al rostro de Tim.
Los tres matones yacían en el suelo. Y entonces, Smithy corrió.
Es así cuando llegamos al inicio inconcluso de éste relato.
¿Serían capaces éstos tres chicos problemáticos de dejar en paz a alguien que demostró su valía y se defendió? ¿Recapacitarían sobre sus actos y dejarían de molestarlo para siempre?
A veces se necesita de lecciones aprendidas para así cambiar nuestros actos. Pero también puede que no tengamos oportunidad de aprender nuestras lecciones, simplemente porque nuestro tiempo se agotó.
Smithy llegó a un bosque cercano. Esos 3 minutos corriendo parecieron una eternidad. Su cuerpo no daba más. Si era ahí donde tenía que sufrir su último castigo, al menos sabía que había perdido defendiéndose.
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Jesse estaba furioso. Entre tantas ramas no podía ver a quien lo había humillado. Mark y Tim lo seguían detrás, igual de impotentes. Pero no iban a dejar que esto quedara así. Le darían una lección a ese nerd... No... no una lección. Pensándolo bien, ¿Quién podría extrañar a esa bestia sin futuro? Tal vez, incluso estuvieran haciéndole un favor a los padres del nerd si lo desaparecían de una vez por todas.
-Vamos a matarlo- Dijo Jesse.
-Ma... tarlo? -Susurró confuso Mark.
-Sí- Afirmó Jesse. -Ese idiota tiene que pagar, no voy a dejar que nadie me humille. Si quieren irse, pueden hacerlo, pero jamás se vuelvan a cruzar en mi camino. Voy a matarlo.
Hoy Smithy Phillips muere en éste bosque.
-Pero Jesse, estás siendo demasiado impulsivo, no podemos matarlo. Nos meteríamos en problemas.- Tim intentó de convencerlo de que su idea no era buena.
Jesse volteó y sacó un puñal de debajo de su polo y lo presionó levemente contra el cuello de Tim, amenazándolo. -¿Estás conmigo o contra mi? ¡RESPONDE!
-Con-contigo... -Respondió Tim, sumisamente.
-Bien. Entonces está decidido. Tim, vé por el camino a la izquierda. No permitas que te sorprenda, no dejes que huya. ¡Y NO LO GOLPEES! Solo tráemelo. Mark, tu vé por el otro lado.
Mark y Tim asintieron y se separaron.
Dentro de la cabeza de Jesse, ideas sobre como mataría al pobre Smithy, lo inundaron por completo. Estaba absorto, pensando en todas las posibilidades que tenía de defender su orgullo.
Era un poco impulsivo, como había dicho Mark, pero a Jesse eso no le importaba. Tenía un padre adinerado, trabajaba en finanzas y era dueño de una importante firma de accionistas. Para él sería fácil salir de cualquier cargo imputado, en caso de que alguien se atreviera a acusar de asesinato al hijo de un millonario importante.
-Vas a ver cuando te coja maldito deforme. Voy a golpearte hasta que no puedas ni pestañear del dolor. Voy a apuñalarte lentamente y voy a disfrutar ver como mueres, pequeña basura de mierda. ¡Nadie se mete conmigo!- Los pensamientos de Jesse lo consumían, cuando de pronto...
-¡Ahhh!-
El grito provenía de la izquierda, de seguro era Tim.
Jesse corrió en dirección al ruido un poco confundido pero a la vez teniendo guardados todos sus pensamientos, dejándolos revolverse dentro de su cabeza.
Al acercarse a la fuente del ruido, lo que vió lo dejó petrificado.
Tim yacía recostado cerca de un árbol, su mirada estaba casi vacía. Miraba a Jesse como suplicándo por algo y su boca trataba de producir algún sonido que no llegaba a salir por completo. Tal vez lo impedían esas burbujas de sangre que brotaban de su garganta semi-abierta. Pero eso no era lo único que se podía observar.
A Tim le faltaba el brazo derecho. Cortado desde encima del codo, solo se podía ver un muñón embarrado de sangre.
De seguro Tim moriría. En sus ojos se veía dolor y miedo.
Antes de que Jesse pudiera siquiera vomitar de la impresión, un golpe destructor, hizo pedazos un árbol detrás de él.
Jesse volteó y vio a Mark...
...Mark estaba levitando, suspendido cerca de 2 metros o algo más, sobre el suelo. Todo lo que se podía ver en su rostro, era dolor. Tampoco emitía ningún ruido, pero se podía percibir lo mucho que estaba sufriendo. Las lágrimas caían de sus ojos sorprendidos, y desorbitados. Sus brazos y piernas se encontraban doblados en posiciones imposibles y con cada segundo que pasaba, se podían oír sus huesos crujiendo, como si algo lo estuviera aprisionando y aplastando.
Unos arbustos cercanos empezaron a moverse y Jesse giró.
Era Smithy.
Tenía un brazo levantado, hacia adelante. Su mano estaba extendida. Fué entonces Cuando Jesse pudo darse cuenta de que era Smithy quien de alguna extraña y sobrenatural forma, mantenía levitando a Mark.
Giró otra vez en dirección a su amigo y vió lo último que su mirada le dijo: "No quiero morir".
Smithy contrajo el puño y lo cerró. Mark quedó aplastado dentro de ese "campo de fuerza" invisible.
Jesse se había preguntado antes, como sería estar dentro de esas máquinas que transforman los autos en chatarra. Pues, con esa escena tuvo la respuesta. Mark quedó hecho una bola de huesos, sangre, y carne.
Jesse volvió a girar en dirección a Smithy.
-¡Por favor! ¡No me mates! -Gritó desesperadamente.
Smithy sonrió...